No le puedo decir nada.
Hay algo adrentro de él que me asusta.
Hoy siento que no me quiero quedar para averiguar ese secreto.
No le puedo decir nada.
Hay algo adrentro de él que me asusta.
Hoy siento que no me quiero quedar para averiguar ese secreto.
Había tanto silencio disperso en gritola luna perpleja estaba afuera y distanteseca, como los brazos fatigados de la maderatodo colmado, como aire frió circulando en mi vientrecortándolo - cortándolovenían la pena, el recuerdo, la rabia y la miseraen filas, de blancas batas largas vestidaspesadas avanzando, cantaban, un ritmo sucio y empalagosovenían, todas juntas, marchando hasta mi puerta-